domingo, 16 de febrero de 2014

Cine-crítica: La gran estafa americana

Domingo, 16 de febrero de 2014

“Estreno”

Desconcierto en los 70       





LA GRAN ESTAFA AMERICANA 
(2013) USA
American Hustle
Director: David O. Russell (138 min.)


Ilustración de Michael Gillette
     Son los años 70 en la ciudad de Nueva York en plena época del Studio 54, la historia se centra en el brillante estafador  Irving Rosenfeld (Christian Bale) que hace tándem con la seductora y astuta Sydney Prosser (Amy Adams), pero que al ser descubiertos por el pretencioso agente del FBI Richie DiMaso (Bradley Cooper) se ven obligados a trabajar para él. Este les arrastra hacia el ámbito político y mafioso de Nueva Jersey, un mundo altamente peligroso y atractivo para acercarse a conocer al Alcalde Carmine Polito (Jeremy Renner), y así través de él descubrir la corrupción mafiosa en los ambientes políticos.

     La gran estafa americana supone un paso en falso en la carrera del director. El principal reclamo de la película es un reparto estelar, que es lo que salva la película, pero más allá de eso se trata de una trama que intercala logradas secuencias con escenas deslavazadas y difícilmente creíbles por mucho que se venda que está basada en un caso real de corrupción. El experimentado David O. Russell se pierde en la indefinición del tono del film perjudicando claramente a la película, no sabemos si estamos ante una comedia, una de timadores, un drama o una de mafiosos.

     El siempre eficaz Christian Bale encabeza el plantel actoral interpretando al camaleónico Irving Rosenfeld, pero en el que destacan por encima de todos el incandescente dúo femenino. Tanto la sexy, fría y manipuladora Sydney (Amy Adams), como la impulsiva, chabacana y volcánica Rosalyn (Jennifer Lawrence), representan a la perfección los dos polos opuestos que absorben la vida del protagonista, y gracias a su fuerza se sostiene un argumento muy cogido con pinzas.

     En definitiva, La gran estafa americana es un entretenido film que en ningún momento aburre pero resulta desigual y muy desaprovechado. Dos ejemplos de esto último son los de la relación entre Rosenfeld y el Alcalde Carmine Polito (Jeremy Renner), o la breve aparición del mafioso Victor Tellegio (Robert De Niro). La sensación al término de La gran estafa americana es de desconcierto ya que aunque contiene algunos buenos momentos –mención especial al encuentro entre Sydney e Irving conectados a ritmo del Jeep’s Blues de Duke Ellington- la saturación de géneros y su desnortado guión acaban decepcionando.   (5/10)

     Fernando Rodríguez

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